
La presidenta madrileña insiste en alertar de posibles "trampas" del Ejecutivo ante el adelanto electoral y pide a los ciudadanos votar de forma presencial.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha vuelto a situarse en el centro del debate político tras insistir este martes en sus sospechas sobre el sistema de voto por correo de cara a las próximas elecciones generales del 29 de noviembre. Durante una visita a la feria agrícola Fruit Attraction en IFEMA, la dirigente del PP ha pedido a los ciudadanos que acudan masivamente a depositar su papeleta en la urna presencial para evitar lo que ha calificado como "trampas y triquiñuelas" por parte del Gobierno central.
El PSOE exige a Feijóo que desautorice a la presidenta madrileña
Las palabras de Díaz Ayuso han provocado una oleada de reacciones inmediatas desde las filas socialistas y el Gobierno de España. El ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha pedido a la baronesa madrileña que deje de "sembrar dudas" sobre un proceso electoral que ha tildado de "seguro al cien por cien". Por su parte, la dirección federal del PSOE ha exigido formalmente al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que desautorice de forma pública las declaraciones de la presidenta de Madrid al considerarlas "antidemocráticas" y destructivas para las instituciones.
En la misma línea, formaciones de la izquierda como Podemos y Sumar han acusado a Ayuso de importar estrategias de deslegitimación democrática similares a las de la extrema derecha estadounidense. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha asegurado que la baronesa de Madrid cuestiona el voto postal porque "recela de la participación y tiene un problema directo con la democracia".
La dirección del PP busca matizar el discurso para evitar grietas
La polémica ha generado discrepancias en la estrategia comunicativa dentro del seno de Génova. Mientras el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha salido al paso afirmando que la presidenta autonómica tan solo ha querido manifestar su "preferencia personal" por acudir físicamente a los colegios electorales, otros portavoces nacionales como Borja Sémper han evitado respaldar la tesis del fraude y han remarcado su plena confianza en la limpieza de Correos y los procesos electorales de España.
Un clima de crispación alimentado por la acampada en la Puerta del Sol
El choque por el voto postal coincide con un clima de máxima tensión institucional en la Comunidad de Madrid. La presidenta madrileña mantiene abierta una batalla judicial con la Delegación del Gobierno tras la negativa de esta a desalojar la acampada por la vivienda que permanece en la Puerta del Sol.
Aunque el Tribunal Superior de Justicia de Madrid descartó medidas cautelarísimas de desalojo inmediato solicitadas por la Real Casa de Correos, el Ejecutivo regional insiste en denunciar la "inacción calculada" del Ministerio del Interior en pleno centro de la capital. Este cruce de acusaciones anticipa una campaña previa al 29-N especialmente álgida entre el Gobierno autonómico y el Ejecutivo central.



